𝐃𝐄 π†π”π€π˜π€ππ”πˆπ‹ 𝐒𝐀𝐋𝐄𝐍 π‚π€πŒπˆπŽππ„π’ π‹π‹π„ππŽπ’ 𝐃𝐄 πŒπŽππˆπ†πŽπ“π„π’ 𝐀 πŽπ“π‘π€π’ ππ‘πŽπ•πˆππ‚πˆπ€π’

En Guayaquil varios comerciantes dedicados a la venta de monigotes, cargan durante estΓ‘ semana al menos tres docenas de ellos, desde su puesto hacia camiones con destino a otras provincias.
AsΓ­ mismo existen comerciantes que arriban de provincias como Cuenca, que buscan llenar el balde del vehΓ­culo pesado en el que se trasladan, con distintos monigotes, que se pretende vender en estΓ‘ ΓΊltima semana para despedir el aΓ±o 2022 y recibir el 2023.
Los comerciantes llevan alrededor de 40, recorriendo puesto por puesto, consultando valores, negociando y finiquitando acuerdos para sumar mΓ‘s aΓ±os viejos, llevarlos hacia sus ciudades y venderlos a los locales.
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